La historia del anillo de compromiso

Una de las cosas que más me apasiona de la orfebrería y de las joyas en general, es su historia, tradición e influencia en las distintas culturas. Como si fuera poco, una de las cosas que más me gusta hacer es diseñar anillos de compromiso, no sólo porque amo que mi trabajo tenga ese significado tan especial de “unión’’ de dos personas para el resto de sus vidas, sino también por la infinidad de maravillosos elementos, piedras preciosas, texturas y diseños con los que puedo trabajar.

Por eso quise indagar un poquito más y contarles cómo nace esta linda tradición y desde cuándo se remonta.

Hay registros que indican que el anillo de compromiso data desde la época del antiguo Egipto, donde las novias usaban sus anillos de compromiso en el dedo anular porque por ahí pasa la “vena amoris’’ hasta el corazón. Luego en la época de los romanos, las mujeres utilizaban un sencillo anillo de hierro que simbolizaba el ciclo de la vida y el respeto por la nueva unión de la pareja.

María de Borgoña y Maximiliano de Austria

Más tarde, los judíos y cristianos también quisieron adoptar esa costumbre e implementaron el anillo como parte de la unión matrimonial. Durante la Edad Media se da el cambio más drástico, porque el anillo de compromiso empieza a decorarse con diamantes y piedras preciosas, sobre todo entre la clase aristocrática. Según cuenta la historia la primera vez que se regala un anillo de compromiso con diamantes fue en 1477 cuando Maximiliano de Austria le pide matrimonio a María, hija del duque de Borgoña.

Desde ahí hasta ahora se ha mantenido intacta esta romántica tradición y también se ha utilizado para celebrar otro tipo de acontecimientos como el nacimiento de un hijo, los años de matrimonio o simplemente para regalonearse con un “auto regalo’’ hecho a medida y con las piedras, diamantes que más te gusten.

Comparte:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Más Publicaciones

El Arte del Engaste

Muchas de nuestras joyas tienen piedras engastadas como diamantes, cuarzos, espinelas, topacios, turmalinas y aguamarina. Pero, ¿sabes realmente cuál es la importancia del engaste?

Ver más »

Newsletter